¿A quién no le ha dado nunca por leer la maravillosa novela del escritor británico Ken Follet "Los Pilares de la Tierra? Pues en tan solo unos pocos días se pondrá a la venta la secuela de dicho libro que tiene por nombre "Un mundo sin fin", concretamente el 28 de Diciembre de 2007, y que promete ser tan cautivadora y apasionante como la primera parte.
Para aquellas personas que jamás han escuchado hablar de "Los Pilares de la Tierra", decir que se trata de una novela histórica ambientada en plena Edad Media, donde se entrecruzan las vidas de muchísimos personajes de distintas clases sociales, riqueza y profesión, a la vez que recrea con mucha realidad los entresijos sociopolíticos de la época. Los personajes son tan variados que van desde un monje con cierta ambición por ascender en la Iglesia a un albañil padre de dos hijos al que se le encarga la construcción de una gran catedral, pasando por reyes, reinas, príncipes, princesas, obispos, sacerdotes, campesinos, y un largo etcétera. Es, por tanto, una novela donde uno encuentra amores apasionados, grandes intrigas políticas y duelos de caballeros en un ambiente caracterizado por castillos y ciudades amuralladas.
Pues bien, aunque "Un mundo sin fin" se centre unos 200 años más tarde que su antecesora (sobre el año 1327), en ella nos encontraremos con los descendientes de los protagonistas de la primera novela que vivirán nuevas aventuras, pasiones, venganzas y odios que comenzara cuando cuatro niños descubran los cadáveres de dos hombres asesinados y sean testigos de un gran secreto que los marcará para toda la vida. En este libro, igual de denso pero al mismo tiempo igual de magnífico que "Los Pilares de la Tierra", se relatará la vida de estos cuatro chavales, sus ambiciones, sus deseos, su futuro, que los llevará a separarse y a vivir cada uno su propia vida dentro del priorato británico de Kingsbridge, donde se desarrolla la primera novela, asolado en estos momentos por la peste negra.
Es por ello por lo que animo a todo el mundo a que conozca tal buenísima obra de Ken Follet que promete ser incluso mejor que la primera. ¡Será, sin duda, la novela del nuevo año 2008!
